TEA Tenerife Espacio de las Artes ha organizado para el viernes 6 de septiembre, a las 18:00 horas, un encuentro con la curadora asociada en el Museo Jumex en Ciudad de México e investigadora independiente, Catalina Lozano (Bogotá, 1979). Ganar perdiendo, una aproximación curatorial es el título de esta actividad en la que la curadora hablará sobre la dialéctica entre ganar y perder como elemento característico del paradigma de progreso de la modernidad.

La charla se enmarca dentro de los encuentros que se han venido celebrando en TEA a lo largo de este año y que articulan las líneas de investigación de la dirección artística de Gilberto González. Esta actividad abre un diálogo con el programa de residencias Área 60: Producción 0 que se llevará a cabo durante este mes en TEA. Este encuentro tendrá lugar en la Biblioteca de Arte y es de entrada libre.

Fuente: TEA

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Esta vez en Imaginario Objetual: Espiral. Así la describe Cirlot en su Diccionario de Símbolos: Forma esquemática de la evolución del universo.

Forma clásica con la que se simboliza la órbita de la lima. Forma de crecimiento, relacionada con el número de oro , debida, según Housay, al movimiento de rotación de la Tierra. En el sistema jeroglífico egipcio, este signo, que corresponde al vau hebreo, designa las formas cósmicas en movimiento; la relación entre la unidad y la multiplicidad. Se relacionan particularmente con la espiral los lazos y serpientes. Este signo es esencialmente macrocósmico. En forma mítica, estas ideas se han expresado con las palabras siguientes: «Del seno del abismo insondable surgió un círculo formado por 196 espirales… Enroscada en su interior, siguiendo la forma de las espirales, yace una serpiente, emblema de la sabiduría y de la eternidad».

Ahora bien, podemos encontrar la espiral en tres formas principales: creciente (como en la nebulosa), decreciente (remolino) o petrificada (concha del caracol). En el primer aspecto es símbolo activo y solar; en los dos segundos, negativo y lunar. Sin embargo, la mayoría de tratadistas, y con ellos Eliade, convienen en que el simbolismo de la espiral es bastante complejo y de origen incierto. Provisionalmente, se admite su relación con los animales lunares y con las aguas

INTRODUCCIÓN A LA SIMBOLOGÍA DE LA ESPIRAL

Las espirales forman parte de nuestro entorno cotidiano. Podemos contemplarlas en todas las escalas posibles, tanto en el espacio como en el tiempo. Las huellas dactilares o el caracol de nuestro oído interno son ejemplos de espirales que posee nuestro propio organismo, mientras que las olas que culminan enroscándose, las conchas de los caracoles, el movimiento de los ciclones o tornados y las curvas espirales de las galaxias serían resultado de la búsqueda de espirales en la naturaleza.

Estas se utilizaron por diferentes culturas con diferentes significados, por ejemplo, en las culturas precolombinas, el dios de la lluvia, Tlaloc, era representado saliendo de la boca de un caracol gigante. Para los mayas, el solsticio de invierno era el momento cero en su cosmología y la espiral simbolizaba ese origen.

La espiral en diferentes culturas

La Venus de Milo se representó girando sobre sí misma en movimiento ascendente, como si estuviese abandonando el ropaje de la materia en su ascenso en espiral. En el Hinduismo, la doble espiral representa la evolución, partiendo de su centro, y la involución, regresando al mismo. Es el Kalpa y el Pralaya, nacimiento y muerte. Se trata de fases correspondientes al ciclo de la existencia. El Universo «despierta» y «duerme» cíclicamente .

Para numerosos pueblos africanos, esta forma simboliza la dinámica de la vida y la expansión de los seres dentro de lo manifestado. Entre los Dogón, representa la semilla de Amma; es decir, el verbo o palabra de Dios. Este concepto se expresa mediante una espiral de cobre rojo que da tres vueltas en torno a una vasija de barro.

Entre los germanos, el mismo signo rodeaba el ojo de un caballo unido a un carro solar, que representaban la fuente de toda luz. El antiquísimo símbolo del Yin y Yang, es también una forma de espiral que carece de principio y fin. Todo se expande y multiplica, dando origen a la dualidad, para regresar de nuevo a la divinidad, una vez finalizado el proceso.

También, en el tantrismo, la espiral está asociada con la serpiente kundalini, que duerme enroscada en el último chakra. Una típica representación con ofidios de la espiral es la conocida figura del caduceo relacionada con el dios griego Hermes y vinculado hoy a la Medicina.

Y también ha sido utilizada la forma espiral para esquematizar el símbolo del laberinto. Recordemos tan solo el caso egipcio del Laberinto en Abydos llamado «el caracol». Era un templo circular en cuyos pasillos se celebraban las ceremonias relativas a los antiguos Misterios y a la evolución del neófito, como se hacía también en Newgrange, Irlanda, donde había una gran piedra en la entrada con el símbolo de la espiral.

Una pirámide en realidad no es otra cosa que una espiral logarítmica materializada en piedra. Ella es la evolución de la forma en caracol del zigurat y de la pirámide escalonada. La forma piramidal contiene en su seno el movimiento de torbellino ascendente de las ondas energéticas que ascienden hasta el vértice de la pirámide.

En resumen

La espiral ha sido tema de inspiración desde todas la épocas que han dejado muestras exquisitas en las rejas que aún hoy adornan ventanas y puertas de nuestras ciudades y pueblos.

El hecho de que sea el espiral de Arquímedes sea el más sencillo de construir hace que aparezca como motivo ornamental desde las épocas más remotas. No es tan extraño si pensamos la extrema facilidad con la que se puede dibujar sobre el torno del alfarero. Basta con ir desplazando el pincel en una dirección determinada, desde el centro hacia el borde, con una velocidad constante.

Las Espirales en el arte. Por: Aula Abierta de Matemáticas

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Es una constante que en los yacimientos prehistóricos aparezcan materias colorantes (pigmentos en la prehistoria) en formas de nódulos, de colorante en polvo en depósitos de diferente naturaleza o en forma de coloración asociadas a sedimentos o instrumentos. Esto ya fue atestiguado por los primeros investigadores antes incluso de que las pinturas parietales fuesen conocidas y reconocidas, pero estos vestigios han tenido hasta hoy un papel menor en el estudio científico.

Con la aparición del arte paleolítico estos colorantes fueron rápidamente asociados a él, pero más tarde comenzaron a realizarse numerosos hallazgos de restos de coloración en sepulturas de diferentes humanos, lo que llevó a que los estudiosos comenzaran a concederles un papel “religioso o ritual”. (San Juan, 1991, p.105; García Borja et alii, 2004, p.37). Se ha generalizado el término ocre para referirse a cualquier materia colorante de tonos rojos o amarillos encontrada en estratos arqueológicos, lo que deja ver el escaso interés que ha despertado en la comunidad científica e investigadora, ya que se ha comprobado que tan sólo un tanto por ciento de la materia colorante recuperada se ha podido identificar como ocres, siendo el resto óxidos de hierros, tierras ferruginosas, etc. (García Borja et alii, 2004, p. 36).

Una interpretación adecuada

Para que se pueda realizar una interpretación adecuada de estos colorantes es necesario, en primer lugar, que en las memorias de excavaciones arqueológicas se anoten las diferentes coloraciones de los suelos, las acumulaciones de óxidos de hierro o manganeso en restos de hogares y el contexto en el que aparecen, ya que si estos datos no son tomados de una manera rigurosa muchos de ellos acabarán en el apartado de “materiales varios” y no se podrán hacer estudios ni investigaciones. Estos análisis de contextos han permitido que hoy en día se puedan hacer distinciones y se hayan propuesto tres funciones básicas de la materia colorante en la Prehistoria:

  • La expresión artística: Siendo las más destacadas las realizadas en soporte duro, tanto parietal como mueble, pero en este apartado también deberíamos tener en cuenta las efectuadas sobre soporte blando, es decir, las pinturas corporales.
  • Uso doméstico: Usado para diversas funciones, desde el curtido de pieles hasta el desecamiento de tendones para utilizarlos en el enmangue de diversos útiles.
  • Función funeraria: Valor simbólico de la materia. (San Juan, 1991, p.106; García Borja et alii, 2004, p.38)

Algunos minerales utilizados para pigmentos en la prehistoria

Colores más usados

Prácticamente todas las representaciones paleolíticas evidencian una gama cromática muy restringida, ya que parten de sustancias colorantes naturales. Los colores más usados son el rojo, el negro, el blanco y el amarillo, aunque en muchas tonalidades, en función de la saturación, composición, preservación, etc. (Sanchidrián, 2001, p. 56). La materia prima de la que se extraen los colorantes tiene un origen tanto mineral como orgánico, siendo más comunes los obtenidos de los minerales (Sanchidrián, 2001, p. 56; Sánchez Gómez, 1983, p. 251).

  • Blancos: No es un color muy usado en la Prehistoria, y con el tiempo se torna de un tono pajizo. Se realizan a base de mica y caolín.
  • Negros: Este color puede conocerse desde el inicio del conocimiento del fuego. Los negros pueden obtenerse tanto con óxidos de manganeso, grafito y magnetita (óxidos de hierro), como a partir de materia orgánica quemando ciertas sustancias como madera, huesos, excrementos de algunos animales (en la cueva italiana de Porto Badisco las analíticas han revelado que se fabricaría el pigmento negro con guano de murciélagos), etc.
  • Rojos, amarillos y pardos: Son los colores más empleados. Están compuestos generalmente por óxidos e hidróxidos de hierro (hematites, goethita y limonita) y en muy pocos casos de cinabrio (Sanchidrián, 2001, p.56; Sánchez Gómez, 1983, p. 248).

Ver artículo completo: LOS PIGMENTOS EN LA PREHISTORIA: PROYECTO DE EXPERIMENTACIÓN TÉRMICA CON ÓXIDOS E HIDRÓXIDOS DE HIERRO. por Carla Álvarez Romero.

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Inauguramos sección con un clásico objeto de colección que da nombre a nuestro blog para coleccionistas y amantes del arte de observar la bella imagen

Un caleidoscopio (del griego kalós, bella, éidos, imagen y scopéo, observar) es un tubo que contiene tres espejos, que forman un prisma triangular con su parte reflectante hacia el interior.

Al extremo se encuentran dos láminas traslúcidas entre las que hay varios objetos de colores y formas diferentes. Las imágenes se ven multiplicadas simétricamente al ir girando el tubo mientras se mira por el extremo opuesto. Dichos espejos pueden estar dispuestos a distintos ángulos. A 45º de cada uno se generan ocho imágenes duplicadas. A 60º se observan seis duplicados y a 90º cuatro.

El caleidoscopio moderno fue inventado en 1816 por el físico escocés David Brewster. Lo patento en 1817 pero nunca gozó de una remuneración.

El ritmo de venta fue enorme, pero la facilidad de fabricación fomentó las imitaciones y réplicas. En poco tiempo, otros empresarios comenzaron a recibir ganancias vendiendo cientos de miles de ejemplares.

Es uno de los juguetes más conocidos del mundo y uno de los más apreciados por su efecto óptico.

Fuente: The Getty Store

Significado simbólico del caleidoscopio

Un segundo uso del caleidoscopio en la literatura es el de servir de analogía metafórica que permite comprender el funcionamiento de la percepción visual o de la imaginación humana. En este último caso, las escenas de las imágenes mentales son catalogadas como caleidoscópicas. Nos referimos a dos situaciones contrastadas y estructuradas temporalmente que ofrecen un antes y un después.

Desde este punto de vista se puede definir el término ‘caleidoscopio’ como un hipericono, como una imagen mental. Término acuñado por W.J.T. Mitchell, uno de los más importantes especialistas de la disciplina de los Estudios Visuales.

El hipericono es una imagen o analogía verbal o visual, que sintetiza o encapsula una teoría del conocimiento, que otorga una forma figurativa a una teoría sobre la visión.

Sucede también con la cámara oscura, la tabula rasa o la caverna platónica , términos importantes en la configuración de teorías filosóficas.

En otras palabras, el hipericono es aquel tópico, topos, lugar común o imagen sobre la actividad epistemológica de la visión humana que utiliza como principio comparativo un artefacto o experiencia visual. Ya no estaríamos hablando de ‘el universo como libro’, o de ‘la ciudad como un libro’, o de ‘la muerte de un amor como la caída de unas hojas marchitas’, sino de ‘la percepción visual y de la capacidad creativa de la imaginación humana como la imagen producida por un caleidoscopio.

En ocasiones, los mismos valores metafóricos de esta palabra han sido cumplidos por los términos ‘prisma’ o ‘tornasol’. Cuando el pensamiento occidental compara las condiciones perceptivas de la modernidad urbana con la visión caleidoscópica, este último término se utiliza como un topos o topoi.

El ensayo “El artista, hombre de mundo, hombre de la multitud y niño” (El artista de la vida moderna), escrito en 1863 por Charles Baudelaire, establece esta analogía.

Fuente: Wikipedia y EL CALEIDOSCOPIO EN LA LITERATURA ESPAÑOLA por Dorde Cuvardic García

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Exposiciones, citas, ferias, inauguraciones… tanto españolas como internacionales. Es nuestra mirada particular a los eventos que tienes que seguir este mes. Prepara tu agenda.

POR ITZIAR NARRO.

Lectura: 2 minutos

Empezamos por Bilbao y recorremos la geografía europea pasando por capitales como Lisboa, Madrid o París, algunos de los lugares hasta donde nos lleva nuestra agendade mayo. Toma nota, no te las puedes perder.

ABIERTO EN CANAL

May You Live In Interesting Times es el lema con el que la Bienal de Arte de Venecia se corona un año más como uno de los puntos calientes del mundo creativo. 71 serán los creadores presentes esta vez, entre ellos los españoles Itziar Okariz y Sergio Prego. Debajo, pieza de Handiwirman Saputra, que se podrá disfrutar desde el 11 de mayo en la Bienal • hasta el 24 de noviembre

Handiwirman Saputra. Foto © D.R.

AL CORTE

El argentino Lucio Fontana (1899-1968) es uno de los pintores más importantes de la posguerra. Conocido por rasgar sus lienzos a finales de los 50 y 60, el artista del Espacialismo presenta su legado (de la escultura al dibujo) en el Museo Guggenheim Bilbao • hasta el 29 de septiembre

Lucio Fontana. Foto © D.R.

EURO visión

Escultura, moda, diseño y videoarte. De todo hay en esta muestra en París que recoge el mejor talento joven europeo. Se llama Metamorphosis porque es un homenaje a una nueva generación de artistas que personifican el presente y el futuro en el Viejo Continente. Son 21 creadores de 16 países, entre ellos Klára Hosnedlová (abajo), en la Fundación Cartier • hasta el 16 de junio


Klára Hosnedlova. Foto © D.R.

ARTE A FEIRA

La cuarta edición de la hermana lisboeta de ARCOmadrid llega con novedades: una sección de esculturas XL se añade a sus tradicionales Opening (para galerías jóvenes) y Arts Libris. Debajo, obra de Gerold Miller que estará presente en ARCOlisboa • del 16 al 19 de mayo

Gerold Miller. Foto © D.R.

TODO ES POLÍTICO

El americano David Wojnarowicz fue uno de los mayores artistas y activistas de los años 70 hasta que murió de sida. Sus collages y fotografías narrativas, su pintura y sus fotomontajes exploraron la temática queer, de la que fue un gran defensor, en el East Village de aquella intensa década. Desde el 26 de mayo se podrá disfrutar en el Reina Sofía • hasta el 30 de septiembre

David Wojnarowicz. Foto © D.R.

RESURRECCIÓN EN COLOR

A Pablo Drake le gusta experimentar con técnicas autodidactas que hacen a su obra única. Criado en una familia de artistas, este madrileño se interesó por el dibujo desde muy pequeño. Con su exposición actual hace un recorrido por sus últimos trabajos y su reciente inmersión en el color. Se puede visitar en espacio de arte contemporáneo Cruz Bajo, en el corazón del Barrio de Salamanca • hasta el 31 de mayo

Pablo Drake. Foto © D.R.

Fuente: Revista AD

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El dibujo más antiguo de la humanidad es un sencillo trazo en forma de zig-zag hecho hace más de 400.000 años. Su autor no era un Homo sapiens, ni un neandertal, sino uno de los miembros más primitivos de nuestro género: el Homo erectus. Lo más fascinante es que el trazo se realizó unos 300.000 años antes de que los primeros miembros de nuestra especie empezasen a hacer dibujos similares.

Los dibujos geométricos de este tipo se consideran una muestra de pensamiento complejo. Durante siglos se pensó que sólo los sapiens somos capaces de alcanzar ese nivel. En los últimos años se ha empezado a reconocer que también los neandertales podrían ser capaces de ello. Ahora este estudio apunta a que incluso otros humanos más primitivos tenían capacidades similares.


Parte del grabado hallado en una concha del yacimiento de Trinil (Indonesia). WIM LUSTENHOUWER

Dónde estaba el grabado

El grabado fue hallado en una concha de molusco, que fue guardada en un archivo durante más de un siglo.

En 1891, el médico holandés Eugène Dubois se adentró en las junglas de Java (Indonesia) en busca del supuesto eslabón perdido entre monos y humanos. Allí encontró la parte superior del cráneo y un fémur de lo que hoy conocemos como Homo erectus, es decir, que camina erguido.

“El erectus fue el primer homínido que realmente se pareció a nosotros, con las mismas proporciones corporales y un volumen cerebral de hasta unos 1.000 centímetros cúbicos, comparable al de algunos humanos actuales”, explica a MateriaJosephine Joordens, codescubridora del grabadoy experta en reconstruir el clima y el ambiente en el yacimiento de Trinil, en la isla de Java, a través de los sedimentos depositados en las conchas. Joordens dice que el lugar estaba a orillas de un río que discurría por un bosque espeso, en una zona con lagunas y pantanos donde la fuente de alimento más asequible eran los peces y los moluscos.

Fuente: El País

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